{"id":4772,"date":"2025-12-19T22:24:16","date_gmt":"2025-12-20T03:24:16","guid":{"rendered":"https:\/\/cuconstituyente.com\/?p=4772"},"modified":"2025-12-19T22:24:18","modified_gmt":"2025-12-20T03:24:18","slug":"se-fue-el-dictador-pero-la-constitucion-militarista-permanece","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cuconstituyente.com\/index.php\/2025\/12\/19\/se-fue-el-dictador-pero-la-constitucion-militarista-permanece\/","title":{"rendered":"Se fue el dictador, pero la Constituci\u00f3n militarista permanece"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: <em><strong>Cristian Nieto Guerra<\/strong><\/em> \u2013 Docente universitario.<\/p>\n\n\n\n<p>La invasi\u00f3n del 20 de diciembre de 1989 derroc\u00f3 al dictador, pero dej\u00f3 intacto su legado m\u00e1s peligroso: la estructura constitucional. La transici\u00f3n que sigui\u00f3 a la &#8216;Causa Justa&#8217; se construy\u00f3 sobre una contradicci\u00f3n fundamental, pues <strong>al no convocar a una Asamblea Constituyente, la naciente democracia acept\u00f3 t\u00e1citamente las reglas de juego del r\u00e9gimen <\/strong><strong>militarista <\/strong><strong>que acababa de caer.<\/strong> Se eligi\u00f3 el privilegi\u00f3 de la &#8216;gobernabilidad&#8217; inmediata, condenando a la poblaci\u00f3n a la esclavitud de un sistema CORRUPTO.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n<!--noteaser-->\n\n\n\n<p>Por: <em><strong>Cristian Nieto Guerra<\/strong><\/em> \u2013 Docente universitario.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/cuconstituyente.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/diciembre20.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/cuconstituyente.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/diciembre20.pdf\">Descargar art\u00edculo<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La invasi\u00f3n del 20 de diciembre de 1989 derroc\u00f3 al dictador, pero dej\u00f3 intacto su legado m\u00e1s peligroso: la estructura constitucional. La transici\u00f3n que sigui\u00f3 a la &#8216;Causa Justa&#8217; se construy\u00f3 sobre una contradicci\u00f3n fundamental, pues <strong>al no convocar a una Asamblea Constituyente, la naciente democracia acept\u00f3 t\u00e1citamente las reglas de juego del r\u00e9gimen <\/strong><strong>militarista <\/strong><strong>que acababa de caer.<\/strong> Se eligi\u00f3 el privilegi\u00f3 de la &#8216;gobernabilidad&#8217; inmediata, condenando a la poblaci\u00f3n a la esclavitud de un sistema CORRUPTO.<\/p>\n\n\n\n<p>Treinta y seis a\u00f1os han pasado desde aquella madrugada en que el cielo de Panam\u00e1 se ilumin\u00f3 con el fuego de la destrucci\u00f3n. Ese 20 de diciembre marc\u00f3 la cicatriz m\u00e1s profunda de nuestra historia republicana: el d\u00eda en que una invasi\u00f3n extranjera, bajo el nombre de \u00abCausa Justa\u00bb, desmantel\u00f3 a sangre y fuego el r\u00e9gimen de las Fuerzas de Defensa. Sin embargo, HOY al conmemorar a los ca\u00eddos y reflexionar sobre el \u00abDuelo Nacional\u00bb, estamos obligados a mirar m\u00e1s all\u00e1 de los escombros de El Chorrillo y preguntarnos: <strong>\u00bfQu\u00e9 construimos sobre esas ruinas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La narrativa oficial nos dice que ese d\u00eda regres\u00f3 la democracia. Se fue el dictador Manuel Antonio Noriega, se disolvi\u00f3 el ej\u00e9rcito y se instaur\u00f3 un gobierno civil. Pero la realidad institucional es mucho m\u00e1s persistente y sombr\u00eda. Si bien cambiamos los uniformes por sacos y corbatas, cometimos el pecado original de la transici\u00f3n: <strong>cimentar la nueva democracia sobre la vieja Constituci\u00f3n de la dictadura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es una de las grandes iron\u00edas de nuestra historia. El gobierno que asumi\u00f3 el poder en medio del caos, y todos los que le han seguido hasta el d\u00eda de hoy, han gobernado bajo el amparo de la <strong>Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1972<\/strong>. Una carta magna concebida en un cuartel, dise\u00f1ada no para garantizar la libertad ciudadana o el equilibrio de poderes, sino para centralizar el poder, legitimar el autoritarismo y blindar al Ejecutivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al no convocar a una Asamblea Constituyente tras la invasi\u00f3n, Panam\u00e1 opt\u00f3 por el \u00ab<strong>gatopardismo<\/strong>\u00ab: <strong>cambiar todo para que nada cambie<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta decisi\u00f3n permiti\u00f3 que la estructura del Estado clientelista y corrupto sobreviviera a sus creadores. Vemos hoy, 36 a\u00f1os despu\u00e9s, c\u00f3mo los mismos actores pol\u00edticos \u2013o sus herederos directos\u2013 se rotan en el poder. No importa el color del partido; la maquinaria es la misma porque <strong>el manual de instrucciones (la Constituci\u00f3n) sigue siendo el mismo<\/strong>. Hemos visto c\u00f3mo se reciclan figuras que prosperaron bajo el r\u00e9gimen militar y que luego se adaptaron camale\u00f3nicamente a la \u00abdemocracia\u00bb, protegidos por un sistema judicial inoperante y dise\u00f1ado para la impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La Constituci\u00f3n militarista, a pesar de sus m\u00faltiples parches y reformas cosm\u00e9ticas, sigue fomentando un presidencialismo mon\u00e1rquico y una Asamblea Legislativa que funciona m\u00e1s como una agencia de cobro de favores que como un contrapeso real. <strong>La falta de independencia judicial no es un accidente<\/strong>; es una caracter\u00edstica de dise\u00f1o de un sistema creado para proteger a la c\u00fapula, ll\u00e1mese Estado Mayor ayer o c\u00fapula partidista hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, el 20 de diciembre no debe ser solo un d\u00eda para recordar a nuestros muertos, sino para reconocer nuestra deuda pendiente con los vivos. No podemos seguir llamando \u00abdemocracia plena\u00bb a un sistema que opera con el manual de una dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>Es <strong>URGENTE<\/strong> e impostergable la convocatoria a una <strong>Nueva Constituci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>No una reforma m\u00e1s, no un \u00abmaquillaje\u00bb legislativo, sugerido por el art\u00edculo 314 y la paralela. <strong>Necesitamos un nuevo pacto social nacido de la ciudadan\u00eda<\/strong>, no de las \u00e9lites pol\u00edticas ni econ\u00f3micas. Solo a trav\u00e9s de una refundaci\u00f3n constitucional podremos desmantelar los engranajes que perpet\u00faan la corrupci\u00f3n y el caciquismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si realmente deseamos honrar la sangre derramada y conocer qu\u00e9 es la verdadera democracia, si aspiramos a una <strong>justicia social<\/strong> que no sea una d\u00e1diva pol\u00edtica, si exigimos una <strong>independencia de poderes<\/strong> real y una <strong>justicia jur\u00eddica certera<\/strong> donde la ley sea igual para todos, debemos tener el coraje de enterrar, junto con el recuerdo del dictador, la Constituci\u00f3n que \u00e9l y sus predecesores nos legaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Panam\u00e1 merece, sin lugar a equivocaci\u00f3n, una Constituci\u00f3n digna de un pueblo libre y soberano, lo \u00fanico que se requiere es unidad y organizaci\u00f3n sin intereses particulares.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristian Nieto Guerra \u2013 Docente universitario. 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