Manifiesto a la ciudadanía
El fracaso de la actual administración es categórico e irrefutable. No tienen capacidad, ni voluntad para detener el curso de los acontecimientos, que nos conducen a una catástrofe de impredecibles e injustificables consecuencias.
Criminalizar las protestas y reprimir con extremada violencia, sin discriminar a menores de edad, como hicieron recientemente en la Comarca Ngäbe, no obstante proclamar, al mismo tiempo y a nivel internacional, la protección de los pueblos originarios, es una ofensa, tan desproporcionada como ridícula e inaceptable.

Utilizar a la institución cuyo lema es ‘proteger y servir’, para ensañarse con manifestantes que reclaman atención a necesidades básicas, como es el derecho a la vivienda e incurrir en excesos judiciales, que desconocen garantías fundamentales, como el proyecto de ley de ‘extinción de dominio’, son incongruentes con la publicitada y onerosa campaña de promoción que mantienen en los medios. En gran parte de la población, sobre todo en los sectores más vulnerables, prevalece el temor, a sufrir peores consecuencias que las ya registradas, como resultado de la corrupción, la impunidad y la falta absoluta de respuestas a las crecientes necesidades sociales, tales como alimentación, salud, educación, vivienda, etc.
La violencia solo genera mayor violencia; urge entonces, hacer un alto, para identificar las causas reales de la crisis. Nosotros, Ciudadanos Unidos por la Constituyente (CUCO), reafirmamos que la razón fundamental del grave escenario que vivimos, reside en el modelo político prevaleciente, basado en el engaño, la manipulación de la información y en la explotación de la mayoría.
La oligarquía plutocrática, en complicidad con la partidocracia, el Tribunal Electoral y la mayoría absoluta de los medios de manipulación social, son los principales responsables del drama nacional existente. Separamos la cizaña del trigo o continuamos confundidos, lanzando golpes al vacío en medio de la oscuridad.
Por ello, reiteramos nuestro llamado a integrar un frente común para coordinar movilizaciones públicas hasta concretar el referéndum por la Constituyente; única vía racional, pacífica, participativa, incluyente y capaz de legitimar el ejercicio del poder público. Solo conscientes y unidos, lograremos construir el nuevo pacto social que las actuales circunstancias demandan.
